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viernes, 25 de marzo de 2011

El tío Jacinto

Ayer tarde el corazón de mi tío Jacinto dejó de latir. A los 70 y poco de años no se puede decir que se haya ido joven, aunque podría haber vivido unos cuantos años más. Ley de vida, no? Nacer, crecer, envejecer y morir. Si no se cumplen estas cuatro etapas sería una injusticia.

A mi tío Jacinto lo conocí cuando tenía 3 o 4 años, cuando se hizo novio de mi tía Carmen. Eran unos novios de los de antes. Él venía a casa los domingos por la tarde, llamaba a la puerta y salían a dar un paseo, sin alejarse de la aldea. Normalmente lo hacían alrededor de la huerta por donde tantas veces salía yo disparada, corriendo detrás de los aviones que iban dejando su rastro bajo las nubes, con la esperanza de que en alguno de ellos volvieran mis padres de Londres.

Y yo, evidentemente, iba con ellos, por “recomendación” expresa de mis abuelos, que quedaban en casa en sus quehaceres. Lo que comúnmente se llama “ir de escopeta”. Y como no podía ser de otra manera, la escopeta iba y bien cargada. Porque aquel “intruso” era una competencia para mí, no en vano estaba engatusando a mi tía Carmiña, a la que yo tanto quería. Ella, junto con mis otros tíos y mis abuelos me dieron todo el cariño que mis padres no me pudieron dar en esos 5 años que estuvieron fuera de casa. Porque el único defecto que tiene mi tía es ser buena como un pedazo de pan (pero de pan de aldea ¡eh!) y por haberme consentido tantas y tantas cosas. Fue de mis tías la que más.

Recuerdo que una de las primeras cosas que me preguntó fue quien era yo, a lo que respondí rápidamente con un “soy la hija de ésta”, señalando a mi tía…No me extraña que con el tiempo dijese aquello de “esta cativa é o demo”, me lo había ganado a pulso.

Aquella relación cuajó hasta el final y se casaron en casa, como la mayoría en aquella época. El banquete se hizo en el inmenso pajar que tenían mis abuelos, y mientras toda la familia hacía buena cuenta de la comida, estaba yo a más de seis metros de altura, sobre el montón de paja, llorando de rabia por mi consabida derrota…

Con el tiempo le fui perdonando que se llevara a mi tía, la que me compró mis primeras catiuscas, preciosas, de color rojo, e incluso me llevó, alguna que otra vez, a pasar unos días a su casa, en su flamante Citröen 2 caballos.

Mi tío se ha ido para siempre, pero lo que nunca se irá serán estos recuerdos que quedan imborrables en mi mente. Hoy me falta tiempo para llegar a casa de mi tía, porque sé lo mal que lo estará pasando y darle un abrazo, de corazón a corazón.

12 comentarios:

Lucía dijo...

Precioso homenaje Virtu. No perdiste una tía, ganaste un tío.
Muchos besos y un abrazo fuerte.

Titajú dijo...

No he conocido a tu tío Jacinto, Virtu, pero te doy la enhorabuena. Tengo, por parte de madre, seis tíos casados y con hijos que a su vez están casados y tienen más hijos.
Por parte de madre hay dos hermanas, casadas con hijos que a su vez están casados y con más hijos. No lloraré por ninguno, y te garantizo que jamás ninguno ha llorado conmigo.
Te quedan muchos recuerdos; yo, que los tengo vivos, no recuerdo ni sus caras. Ya no hay casa al lado de la playa donde gorronear vacaciones en un pueblo de moda, lo que significa que ya no les interesamos.
Un beso, mi niña. Y dale otro a tu tía.

rozio dijo...

Besotes y energía positiva desde losdel4a

Mónica dijo...

Yo tengo la suerte de tener unos recuerdos familiares preciosos de mi infancia, sobre todo por parte materna. Asique entiendo que se haya ido un trocito de tu corazón...Un beso enorme a tu tía Carmiña, y otro aún más grande para ti.

Sarcay dijo...

Tu infancia está llena de recuerdos felices, ojalá todos tuviésemos un tío Jacinto, y unos recuerdos tan bonitos de nuestra niñez..... un besote enorme mi niña

Sunny dijo...

Muchos besos Virtu, es normal que sientas tanto su pérdida, ahora te queda tu tía que necesitará mucho a este "demo".

R.Holiday dijo...

Qué bonito recuerdo para alguien tan especial.
¡¡¡maldita primavera que nos añoña
y nos pone tristes!! (ya estoy emocionada ;)
Fuerza,neña y mi abrazo sincero.

Vane dijo...

qe envidia virtu.....de verdad. Me hbiese encantado tener n tío jacinto a mi tambien....mil besos a tu tía.

Matapollos dijo...

Qué historia tan buena, Virtu. Y qué forma tan bonita de contarla. Tienes un don especial, demo de cativa... :-)
Biquiños.

conchi dijo...

me encantó el homenaje a tu tío...un besazo enorme

Virtu dijo...

Un besiño a todas...

PMM dijo...

Un biquiño Virtu, y guarda contigo siempre esos recuerdos