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lunes, 23 de febrero de 2009

Lágrimas escondidas...

Hoy ya han pasado doce años con sus doce meses y aún os echamos de menos.

El destino, tan caprichoso, quiso regalaros la vida el mismo día del mismo mes, del mismo año, 33 años después, os la quitó. Almas gemelas, vidas paralelas. ¡¡Qué egoísta fue Dios aquel día!! Cogió para sí un gran tesoro, vuestras vidas, ayudado por aquel loco que se cruzó en vuestro camino y os dio el último empujón.

Y ahora la vida ya nunca será la misma sin vosotros. Tu padre, José Luis, guarda el último suspiro; testigo, como fue, de vuestro accidente. Una y otra vez, la película comienza y acaba. Aunque ya ha pasado el tiempo, a veces, lo observo, con la mirada perdida, y sé que otra vez pulsa “play”. Tu madre ha pasado todo este tiempo, derramando lágrima tras lágrima, dejándose morir. Para ella, no hay palabras que describan la muerte de un hijo, nada. Fue un trago muy duro perder a su padre, a su hijo y a su nuera el mismo día. Su vida se ha parado, y se va marchitando poco a poco. La distancia a la que vivimos, solo nos permite ofrecerles pequeñas gotas de felicidad. Los nietos les dan un poco de alegría momentánea, pero son solo eso, momentos.

Tu hermano, ahora mi media naranja, intenta seguir tus pasos, tus pasos en la vida. Te tiene como referencia, inalcanzable para él. Guarda objetos tuyos, como tesoros, objetos sin ningún valor, recuerdos que arropan su alma. Revive vuestras vidas contándosela a sus hijos, vuestros sobrinos. Te quiere, os quiere. Sueña con ese día, en que allá arriba, os vuelva a ver y que de nuevo, tenga hermano mayor. Esperemos que Dios permita que pasen muchos años hasta ese momento.



Hasta siempre, Jose, Aurora. Para mí: mis cuñados, mi familia. Para el resto: dos víctimas más del asfalto, de esas líneas grises que unen pueblos y rompen, de vez en cuando, familias.

4 comentarios:

Titajú dijo...

Vaya post duro has puesto, Niña.
¿Qué decir?
Que hay que tener entereza, paciencia, espíritu, y seguir adelante.
Y que lo siento mucho, muchísimo.

Anónimo dijo...

Sin palabras y con lágrimas en los ojos.

Besos para todos, Patri

Virtu dijo...

La vida sigue...creo que superarlo nunca se supera pero ya está asumido y ya se ha aprendido a vivir con ello.

Nuria dijo...

una forma muy bonita de recordarlos. Pero tienes razón , la vida sigue y hay que tirar para adelante