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Mostrando entradas con la etiqueta David. Mostrar todas las entradas
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jueves, 31 de marzo de 2011

Una diana

Eso es lo que yo necesito en mi casa: una diana. Y el que no acierte, calambrazo en las piernas.

Estoy harta de los hombres que habitan en casa, harta de cuando van hacer sus necesidades menores. Porque entre “pitos” y flautas, a pesar de la experiencia que deberían tener, son tremendamente torpes en el fino arte de acertar dentro, no? Porque a ver, el arma con la que disparan es siempre la misma y el tamaño del objetivo es siempre el mismo, entonces ¿tan difícil es? Que falles la primera, la segunda,… la quincuagésima vez, pues es pasable pero más allá de esto es imperdonable.

Y luego está la tapa. Esta parte del wc que nunca levantan y que se acuerdan de limpiar de pascuas en ramos.

Así que, a la desesperada, me puse a buscar en Google y he encontrado este invento, que no sé si será efectivo o no. Lo que sí me ha quedado claro es que decirles que lo hagan sentados no es buena solución, más bien es la peor de las soluciones...

jueves, 24 de marzo de 2011

A la rica lenteja

Como todo el mundo sabe, la mayoría de las legumbres se ponen a remojo unas cuantas horas antes para ser cocinadas. Mi maridito también lo sabe. No en vano ya lleva 3 cursos de cocina de tropecientas horas, que a saber para qué le servirán….

Pero lo que no sabe, es que las legumbres una vez puestas a remojo duplican o triplican su tamaño. Increíble pero cierto…

Ayer en un arrebato de esos de “yo también vivo aquí voy hacer algo que estoy de vacaciones” planificó el menú para hoy. Menú que por cierto se comerá él y los niños, pues yo estoy a dieta. Y se decidió por unas lentejas.

Y hoy por la mañana aún media dormía, mientras el angelote descansaba plácidamente, me llevé un susto del copón… ¡¡tremendo bol lleno de lentejas!!, al límite ya del desbordamiento, sobre la encimera. Volví a cama y tocándole suavemente la sien con mi dedo índice le susurré: “¿es que esperamos visita hoy? Querido, ya puedes acercarte a un “todo a cien” y comprar vajilla, porque en casa no hay suficiente plato hondo para tanta lenteja”.

Me lo imagino a tales horas, cocinando y “achicando”.

Tenemos lentejas para dar, tomar y envasar….y como decía yo en otro post, los hombres en esto de los cálculos de medidas, andan pero que muy perdidos….

jueves, 2 de septiembre de 2010

De cumpleaños...


Debería haber nacido un 19 de agosto o eso decían las “cuentas”. Pero que entenderán estos pequeños garbanzos de cuentas, de lunas y de querer salir…y más éste, que de matemáticas entiende lo justo, igual que su padre (a ver, para que nos vamos a engañar ;-) )…

Y así nació Adrián, un dos de septiembre. Tal que hoy. Tal que su padre.

Y hoy vienen a mi mente los últimos días de aquella espera y me traen recuerdos, muy buenos recuerdos. Recuerdos que tienen que ver con una manta y con la amistad. Otra vez.

Me ingresaron en la quinta (a donde vamos todas) una semana antes de dar a luz y allí estaba ella. Loli. De Laxe. Una chica de tez super morena, super-embarazada (como si yo no lo estuviese, je je) y dale que te pego a las agujas de calcetar.

No os engaño si os digo que en esa semana nos dio tiempo a saber una de la otra como si nos conociéramos de toda la vida, compartimos habitación, compartimos baño, compartimos paseos, compartimos sentimientos…

Al final Adrián nació el 2 de septiembre y Simón el día 4, pero ambos tuvieron un regalo muy especial, de alguien, desconocido no, inesperado tal vez. Loli le regaló a Adri su manta azul, que aún conservo y Simón se llevo la mía verde.

Loli no es de estos mundos “virtuales”, por no tener no tiene ni móvil…así que todos los años por Navidad nos mandamos una carta “extensa” con una foto, para ponernos al día y de vez en cuando nos llamamos por teléfono…

Uff, hay que ver lo que unen las mantas eh!! Y el calor que dan, verdad??

Besos a mis niños, y feliz cumpleaños a los dos!! Al grande un buen tirón de orejas por llamarme egoísta. ¡Hala!

martes, 2 de febrero de 2010

afad adfa tqr"%$&//"""!!t rywy mncv trt1!!!!!&&"·$


Sapos y culebras por la boca me salen hoy.

Si alguien encuentra un pitufo gruñón debajo de un puente, no se preocupen, es mi querido y adorado hijo. Hoy me ha dicho que no me soportaba más y que se iba a fugar de casa. Abriéndole la puerta de la calle sólo le he facilitado la tarea y a mi, ahorrarme un disgusto. Me ha dicho que no le daba la gana de esforzarse más en sus estudios, que no le daba la gana de cambiar y que yo era peor que él, que me paso todo el día echada en el sofá, que soy una holgazana, etc, etc.. Hoy se ha ganado a pulso el bofetón y ahora que vengan a buscarme y que me metan en la cárcel. Casi será un alivio.

Por cierto, ¿os acordáis de mis preciosos baños recién reformados? Pues Laura ha decidido redecorarlos, ¿cómo? Con endurecedor de uñas. Ha llegado con el frasco recién comprado, vacío completamente y me ha dicho: ¿mami, me pintas? Pues sí, la he pintado, el culo de morado. Y también, que vengan a buscarme, que ya son dos causas.

Mi querido esposo me ha subido los cuatro kilos de patatas y me las ha plantificado en el medio y medio de la cocina. No sé si espera que le salgan las raicillas esas y ellas solas se metan en el cesto de las patatas o que el cesto venga y se las lleve o que ellas sólas se pelen, se frían o se cuezan y la bolsa se encaje en el cubo de la basura... Luego ha querido rematarla preparando macedonia de fruta, utilizando un cuchillo para pelar la manzana, otro para la pera, otro para el plátano y otro para las naranjas, y de las tablas y cuencos ni te cuento... Aquello parecía el día de la matanza, sólo faltaba el cerdo muerto, candidatos no me faltan. Ya van tres causas.

En mi trabajo se han vuelto locos. Otra explicación no puede tener, que de golpe y porrazo te quiten y eliminen de un plumazo el trabajo realizado durante los últimos trece años y te digan: “haga usted lo mismo con esta herramienta, con este otro sistema operativo y con este otro lenguaje de programación. Tiene usted un mes para hacerlo. Búsquese la vida”. Con lo de “búsquese la vida”, supongo que se referirá a ponerse en una esquina, con minifalda, escote “tieneustedpelosenelpecho?” y aire de bolso, bolso va, bolso viene. Ya me entienden, no? Que estoy jodida, porque al gerundio va ser que ni tiempo tengo....

Pues nada, que no sé si traspasar, vender o alquilar éste, mi hogar virtual, o cerrar puertas y ventanas y esperar que pase la tormenta. Como el sector inmobiliario, sea real o virtual no está muy allá, me da a mi que voy a quedarme con la última opción, aunque de vez en cuando asome la cabeza. ¿O no?

domingo, 4 de octubre de 2009

El canario de Adri

Esta semana ha sido especialmente estresante, sobre todo en el trabajo.

Después de dos fines de semana seguidos de fiesta, el cuerpo las paga. Así que estas últimas noches, después de acostar a los niños, recoger todo, dejar la ropa preparada para mañana, la comida hecha..., lo único que me apetecía hacer era planchar sofá. Y yo que soy muy mandadita y siempre hago lo que mi cuerpo me pide, así lo hice.

Para Adri esta semana también ha sido dura. Por dos razones.

Nos han robado las bicicletas del garaje, la suya y la de su padre. La suya se la habíamos comprado por su cumple, es decir, hace un mes. Y la de su padre que tenía más valor sentimental que valor monetario, pues era la bicicleta de su hermano y que guardaba como un gran recuerdo. Hemos puesto denuncia pero con pocas esperanzas de que aparezca ninguna de las dos.

Y la otra razón: se le han muerto 4 pájaros a Adri y eso sí que ha sido un trauma. Un fallo en el dispensador de agua los dejó sin agua durante la semana y esa pudo ser la razón. Los diamantes aguantan situaciones difíciles y de los ocho que había, se ha muerto uno. Pero de los cuatro pájaros, el que más le dolió fue la canaria. Y ayer lloraba desconsoladamente, lágrimas y más lágrimas. Y me decía: “mami, mami, ¿¿¿tú sabes lo que le va pasar ahora al canario??? Yo ya lo sé....”

¿Qué le va pasar Adri?- le dije yo – ahora ya tienen agua y le dejamos los depósitos individuales por si acaso...y además, aún quedan muchos pájaros en la jaula.

“Mami, tú no entiendes nada, ahora va a estar llamando todo el día y toda la noche (pipipí - pipipí) a SU canaria y ella no vendrá, porque ya no nunca más estará...”

Uyyyy, me había olvidado de que sus pajaritos también tenían sentimientos....¡gran fallo!

Menos mal que entre su padre y yo lo fuimos calmando y aunque juré que nunca más compraría más bichos, hemos decidido que esta semana le tendremos que buscar nueva pareja a su canario.

miércoles, 2 de septiembre de 2009

Felices cumpleaños-ños


Cuando se tiene un hijo, toda risa nos cala,

todo llanto nos crispa, venga de donde venga.

Cuando se tiene un hijo, se tiene el mundo adentro

y el corazón afuera...


“Los Hijos Infinitos” de Andrés Eloy Blanco


Hoy estamos de celebraciones.

Adrián cumple 8 años. Ocho años de pitufo gruñón, protestando por todo. Inconformista por naturaleza. Más que niño parece un yogur griego: “jroña que jroña”.


Hoy se despertó temprano y vino a despedirse de mí antes de salir a trabajar: “mami, ¿¿me falta mucho para ser mayor??”


Con cara de lechuza mañanera le pregunté qué a que venían esas prisas. Me respondió: “mami, cuando sea mayor quiero ser granjero, ya lo sabes”.


Un suspiro……¿por qué Adri no es como todos los demás niños, que quieren ser bomberos, policías, médicos o astronautas? No, él quiere ser granjero. En Australia, a poder ser.


De todo tiene que haber, ¿no?

El oso cavernario, el último de su especie y que habita en mi casa, también cumple años hoy. 42 otoños le caen (a esas edades ya no son primaveras, ¡ya quisiera!). Felicidades bicho, y ¡hala! ya puedes seguir hibernando. :-D

viernes, 17 de julio de 2009

Quién me lo iba a decir a mi

Quién me lo iba a decir a mi, que “estos dos”, como diría Antonciño, que en esta foto tenían cara de pocos amigos, acabarían diciéndose el “sí, quiero”, hace hoy justo 10 años.

Quién me lo iba a decir a mi, que el sobrino de mi tía, acabaría siendo el que ocupa el lado izquierdo de mi cama. El destino...

Después de todos estos años, me pregunto donde iría todo ese amor que nos juramos aquel soleado 17 de julio, todas esas veces que nos cabreamos, ofendemos, nos tiramos los trastos a la cabeza... y las mil y una veces que he querido divorciarme y mandar todo a la !$!%!$&!

Nada es perfecto. Sólo puedo decir que después de cada tormenta, a veces con inundación incluida, siempre vino la calma. Sobre todo lo malo, al final siempre flotó el amor. El amor de verdad, a ese me refiero. El amor de saber perdonar y saberse poner en los zapatos del otro. A veces cuesta pero el esfuerzo siempre merece la pena.

Presiento que nos quedan muchos años por delante aunque nada nos los garantice. Vamos a luchar con uñas y dientes para que así sea.

Y es que a pesar de todo, todavía le quiero.



miércoles, 4 de marzo de 2009

Miñocas con abrigo de visón

Lo dejó todo por venirse conmigo y el primer problema al que se tuvo que enfrentar fue al idioma. No, mi marido no es extranjero, simplemente extremeño. De España, como tú, como yo, como ellos.

Vino con la ilusión de encontrar un trabajo decente y empezar una nueva vida conmigo.

Su primer trabajo sólo le duró un día, al encargado le suponía un esfuerzo extra hablarle en castellano, no estaba acostumbrado y él no entendía nada de gallego. Por lo tanto, después de 6 meses buscando trabajo, la ilusión le duró un día.

Casualidades de la vida, a mi padre le había pasado lo mismo hacía casi 30 años. Su primer trabajo le duró también un día, sólo que él a diferencia de David, estaba en Londres. El encargado le trajo un plato de fruta, le explicó que debía prepararla para un cliente (en inglés) y mi padre que llevaba todo el día sin probar bocado, dejó que su estómago tradujese aquellas palabras y se zampó la fruta. Y contrato finalizado.

Pues bien, después de aquel despido tan injusto, David se tomó lo del gallego como un reto personal y le obsesionó tanto, que a veces lo pillaba delante de un espejo practicando: “arrixia, arrixia. Debe ser arrixia, si abajo es abaixo, arriba es arrixia”. Hoy en día, habla una especie de galastrapo, como le llamo yo.

Pero para anécdota, su historia de las “miñocas”. Un día llegó a casa todo apurado y con los ojos como platos y suelta: “Virtu, las miñocas qué son? ¿visones, no?” Pensé que me daba algo… y cuando realmente le expliqué lo que eran las miñocas, risa generalizada…. Su compañero de trabajo le dijo que tenía un amigo que disponía de una granja de miñocas, y que los animalitos en cuestión precisaban poca atención y daban mucho dinero, que era una buena inversión…. Igualito que los visones, no?

A partir de entonces siempre me imagino a las miñocas con abrigos de visón, ¡¡qué poco ecologistas estas miñocas!!

sábado, 24 de enero de 2009

Temporal

Hoy he bajado la persiana de la sala, la que nunca bajo, porque me gusta que en mi casa entren todos y cada uno de los rayos de sol. Adicta soy.


Pero hoy no calienta el sol y es de noche.

Hoy mi queridísimo, no pudo practicar su deporte favorito, el tumbing, acompañado con el ronquing. Hoy ha salido después de cenar, después de una breve llamada al móvil. Ha salido a enfrentarse a este duro temporal. Claro, su trabajo consiste en reparar líneas eléctricas y hoy hay miles de avisos.

En este justo momento se acaba de ir la luz en mi casa, suerte que aún me queda batería…

Las ventanas parece que tuvieran vida propia y que gritan de dolor, y los árboles de la plaza se agarran con fuerza con todo lo que tienen, sus raíces.

Ya ha vuelto la luz pero la bombilla pierde intensidad por momentos.

En el equipo de música, la hora parpadea. Son las 00:27,o eran.

Quisiera irme a cama y quisiera irme tranquila, pero no puedo. Me preocupa él, el del tumbing-ronquing, el de la lasaña.

jueves, 20 de noviembre de 2008

¡¡Socorro !! Hay un hombre en mi cocina….

Caramba! Pero si es mi marido… Está con el uniforme de cocina completo: con su delantal, con su gorro, con su paño de cocina amarrado al estilo Arguiñano, no le falta ni un detalle…. Después de observarlo, muy atentamente, a través de los cristales de la puerta de la cocina decido entrar, gira su cabeza bruscamente y me grita: ¡Virtu, ábreme el cartón de leche, rápido, que se me quema la mantequilla!

Pues menos mal que llegué en ese preciso momento, porque si no, me lo imagino abriendo el brick de leche con los dientes tipo Rambo. Una vez abierto, hago un vuelo rasante, abro mis ojos como platos y ¡no!, no consigo reconocer mi cocina…. ¡¡¡Socorro!!! En el fregadero hay 3 sartenes, un cuenco con 40 placas de lasaña en bloque (todas las que había en stock en nuestro humilde hogar), el envase de la mantequilla sin tapa, harina por todas partes, 4 cebollas sobre la mesa de la cocina, las mondas de zanahorias esparcidas entre la mesa y la encimera, la carne picada y el tomate hirviendo a borbotones en la ¿paellera?… y los azulejos??? Los azulejos chorreando porque la campana extractora estaba apagada!!. (no es que se haya olvidado, simplemente estamos muy concienciados con el calentamiento global, cambio climático y todas esas cosas). Bueno, miento, el extractor tenía la luz encendida, claro con tanta niebla (que parecía mi cocina Londres) a ver quien ve algo….

Le grito: ¿Qué demonios estás haciendo?

Me responde: Lasaña, cariño. Ahora mismo estoy acabando con la bechamel.

A pesar del desastre, tengo que reconocer que la lasaña estaba de vicio pero ahora mi cocina está cerrada a cal y canto. Y ganas me quedaron de colgar un cartel en la puerta que diga: “Se reserva el derecho de admisión” o este otro: “Pida permiso para entrar”.

martes, 2 de septiembre de 2008

¡¡Feliz cumpleaños!! X 2

Hoy, día 2 de septiembre, los del segundo C estamos de celebración por partida doble. Hace siete años no se me ocurrió mejor cosa que sorprender a mi marido, por su cumpleaños, con un regalo muy original: un hijo. Claro, el regalo ha sido compartido, porque yo también lo he disfrutado, y mucho. Así que hoy Adrián cumple 7 añazos y su papá cumple 34 más.

David sigue siendo el rey del tumbing-ronquing aunque ahora, todo hay que decirlo, se pasa mucho más tiempo en la cocina. El curso de cocina nos ha resultado muy productivo a todos, él se pasa horas y horas preparando comidas y el resto pasa luego a degustarlas, sobre todo estos últimos días que ha estado de vaca-burra (de vacaciones), en casa. Por lo demás, sigue igual, muy relajadito, sin estrés alguno.

Y de Adrián, ¿qué voy a decir si soy su madre…? Será mi niño tenga 4, 10 ó 40 años, no se librará de mi tan fácilmente. Adrián es el gruñón de la casa, el inconformista, el amante y defensor de los animales, muy trabajador (exceptuando las tareas escolares), el que más me quiere y el que más me odia, el niño del “NO” como yo le llamo…

Se pasa todo el día reguñendo por todo: que si esta comida no me gusta, que si no quiero ir a este sitio, que si no hay nada en la tele que me guste, que si sus amigos no juegan a lo que él quiere, que si llueve, que si hace sol… A veces pierdo un poco la paciencia con él, pero ya es demasiado tarde para “comérmelo”.

Los animalitos son su gran pasión. Entre los pájaros (ahora, a parte de los diamantes, tenemos 2 canarios y 2 palomas mensajeras), gallinas, conejos, peces y gatos podemos montar un mini-zoo. Es muy responsable con ellos, aunque a veces también les hace la vida imposible, y él solito se encarga de darles de comer, de beber, y lo que es más importante, de limpiarlos. Trabaja de sol a sol para tener todo perfecto. De mayor quiere ser granjero y aunque no me agrada mucho la idea no me cabe la menor duda de que podría ser un buen granjero. Parte de su tiempo también se lo dedica a su huerto en el que tiene de todo: lechugas, tomates, zanahorias, calabacines… Lo que no hay son hierbas, las arranca una por una con una azada que le regaló su abuelo a su medida.

En casa también ayuda mucho, le encanta limpiar el polvo, recoger la mesa y fregar los cacharros, pasar la escoba…Pero lo que más le gusta es tener todo muy muy ordenado, yo diría que en exceso. No sé a quien se parece porque yo soy el desorden personificado y su padre no es mucho mejor que yo. Tengo que decir que me preocupa que convierta el orden en una obsesión.

Es terco como las mulas, se puede pasar horas y horas discutiendo cosas sin tener razón y no hay nadie capaz de hacerle cambiar de idea. Misión imposible:¡comprobado!. En eso sí que se parece a su padre, aunque él (su padre) dirá que no, haciendo honor a su terquedad.

Con Laurita tiene una relación amor/odio: ni contigo ni sin ti. Los celos fue un tema que nos tuvo bastante preocupados, aunque vamos mejorando poco a poco. La quiere muchísimo pero no quiere que nadie le haga ñoñerías ni nada parecido. Para Laura, su hermano lo es todo, lo quiere mucho e intenta siempre hacer lo que él hace y le encantan sus juguetes, cosa que Adri no lo lleva del todo bien.


¡¡Feliz cumpleaños a los dos!! Y no os peléis por soplar las velas, hay para los dos.

martes, 4 de marzo de 2008

David ya me puede transportar

David aprobó el examen de "transporte de mercancías peligrosas". Por lo tanto puede viajar conmigo sin ningún problema...siempre y cuando respete las normas...
El sábado empezó con el curso de cocina, a partir de ahora ya tenemos quien nos cocine platos originales y exquisitos... ¿Alguien se apunta?

lunes, 11 de febrero de 2008

David (sin Goliat)

David es mi marido, el padre de las dos fierecillas. No es del Ventorrillo, ni de Coruña, ni de Galicia (bueno, desde hace 10 años sí, mal que le pese). Es extremeño. Concretamente nació en un pueblecito de Cáceres llamado Hervás, donde se conserva uno de los barrios judíos más importantes de España. En Hervás también podemos encontrar uno de los museos de moto clásica más grande de Europa. Son 8 pabellones con más de 300 ejemplares. Para los moteros es, por así decirlo, una parada obligatoria.
Si algo me gustaría destacar de Hervás es lo verde que es, su gran bosque de castaños, sus ríos, sus paisajes... es como un oasis en mitad del desierto. Por eso le llaman el "jardín de Extremadura". Está situado en el valle del Ambroz, al lado del Valle del Jerte, tan conocido por sus cerezas... Aunque en Hervás también las hay y muy buenas, por cierto.