La pequeña y tenaz Bakhtay quiere ir a la escuela, sólo necesita un cuaderno y hará lo que sea para conseguirlo. La directora de esta película utiliza un tono de dulce cuento infantil para denunciar el fanatismo y la intolerancia.
Laura ya hace sus pinitos a dos patas.... Eso sí, siempre apoyada en alguien o en algo... Ayer fue sola desde la sala hasta la cocina, toda una odisea para sus 75 cm. Fue arrimándose y agarrándose a todo lo que veía. Después en un alarde de valentía cruzó sóla los largos 50 cm que separan el sofá de la mesa de centro para llegar luego a la tele, tirarme un gato de madera que tenía en el mueble y toquetear todos los botones de la "caja tonta".
Se puede decir, de momento, que Laura va por buen camino....así que a ver si no tiene ningún tropiezo.
Ayer fui hablar con la profe de Adrián. Seguimos con los problemas de siempre, no hace las cosas bien, no presta atención, se despista con el vuelo de una mosca. En fin... no me queda más remedio que meterle mucha caña y en casa repasar lo aprendido en clase.
Su profesora y yo estuvimos comentando lo mal que está la educación, que los niños van muy mal preparados, que hoy en día no se enseña nada. Por ejemplo, en Matemáticas tienen establecido como objetivo que en primero sepan los números del 1 al 100 y poco más.... Pero si en nuestra época, a esa edad ya sabíamos la tabla de multiplicar de pé a pá. Yo que soy pro-educación pública voy a tener que cambiar de opinión.... Esto me da muy mala espina.... Es triste, muy triste.
David aprobó el examen de "transporte de mercancías peligrosas". Por lo tanto puede viajar conmigo sin ningún problema...siempre y cuando respete las normas... El sábado empezó con el curso de cocina, a partir de ahora ya tenemos quien nos cocine platos originales y exquisitos... ¿Alguien se apunta?
El jueves pasado venía con mucha prisa por llegar a casa, como todos los jueves.... Después de atravesar casi toda la ciudad, comerme más de un par de atascos y llegar a mi humilde barrio, aparqué el coche en la plaza de garaje. Cogí el ascensor para subir las cuatro plantas que quedaban para alcanzar mi "meta" y ¡oh! la puerta del ascensor se cierra, recorre medio piso y allí mismo se para. En un primer momento me subió un sudor frío, pero después de respirar hondo reaccioné. Me dije: estoy en la planta -2, así que si grito nadie me escuchará. Por lo tanto me puse a tocar la "campana" pero tuvo el mismo efecto que el más puro silencio. Luego me puse a pensar que pasaría si me quedaba sin oxígeno, así que me puse a buscar ranuras y rejillas por donde asomar mi nariz para tomar aire fresco(¡que ridículo!). Después me vino la idea feliz: y si llamo por el móvil a mi amado esposo para que venga al rescate...Busco en el bolso y allí estaba mi móvil pero........ sin batería. Agggggggg!!! De repente oigo ruido en la planta de arriba y alguien que parece estar acercándose al ascensor y grito: ¿¿¿¿Hay alguien??? Estoy encerrada en el ascensorrrrrrrrrrrrrrr... Y la voz que me contesta: Voy avisar al presidente. Y vino el presidente y toda la comitiva de vecinos a mi rescate, mis salvadores. Usaron la llave mágica y aquí estoy, con pocas ganas de volver a entrar en un ascensor pero lo seguiré usando, ¡qué remedio! la silla de Laura no es apta para escaleras... En esos 30 minutos que estuve encerrada me acordé de aquella película en la que José Luis López Vázquez se quedaba encerrado en una cabina de teléfonos...Buffff