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domingo, 1 de mayo de 2011

Madres sin hijos

Llega un día en el que una mujer se convierte en madre. Condición ésta que dura toda la vida. 

Hoy es el Día de la Madre, es por eso que quiero dedicar este post a todas las madres pero en especial quiero hacerlo a las “Madres sin hijos”, aquellas madres que aún a pesar de perder a sus hijos, siguen siendo madres, y como tal, siguen queriendo a sus hijos todos los días de su vida.

No me imagino ningún dolor peor que la pérdida de un hijo. No hay lógica alguna, no es natural. Sea el motivo de su muerte el que fuere el dolor es infinito, no hay consuelo. 

Me preguntaba el otro día mi compañera de trabajo: “¿cómo se supera?”. No se supera, se aprende a vivir de nuevo, con ese dolor, que te desgarra el alma, el corazón. 

Por esta misma razón, admiro a todas esas madres que a pesar de ese desgarro, se levantan y siguen caminando, a pesar de esa “mochila” tan pesada que llevan a sus espaldas. Algunas, incluso, deben luchar por la justicia, por la memoria y el respeto de sus hijos. Son madres valientes que salen a luchar, reclamar, defender lo que les corresponde. MADRES, con mayúsculas.

Muchas veces estas madres no luchan sólo por sus hijos, sino por los de los demás, los tuyos, los míos....convierten su día a día en una lucha, una lucha por la vida, para que lo que les haya ocurrido a sus hijos no vuelva a ocurrir a ningún otro.

Hoy en día vivimos en una sociedad muy apática, cada uno va a lo suyo sin mirar lo de los demás. Cuesta mucho ponerse en la piel de los demás, huyen del dolor. Otra razón más por la que admiro a todas estas madres, ya que son capaces de pensar en el dolor ajeno aún cuando tienen suficiente con el suyo, abriendo el corazón a todo aquel que lo necesite. Tienen la virtud de la generosidad, de dar sin recibir nada a cambio. Son madres que a pesar de todo, siguen luchando por la vida, la de los demás, porque la suya, según ellas, carece ya de algún valor.

Deberíamos aprender de todas ellas y no deberíamos darle la espalda a ninguna de ellas. Lo digo por experiencia propia, pensar que hoy les ha pasado a ellas pero mañana....¡quién sabe lo que nos encontraremos mañana!

En este día tan especial, un abrazo desde el fondo de mi alma, para todas ellas:

Manuela – madre de Edu
Esther – madre de Juan
Merce – madre de Albert
Isabel – madre de Irina
Isabel – madre de Hugo
Marta – madre David
Puri - madre de José Luis (mi cuñado)

y un largo etcétera (no quisiera olvidarme de nadie)