jueves, 1 de septiembre de 2011
Rebobinando…la pesadilla de mi lavadora
viernes, 1 de octubre de 2010
La funda que no se enfunda

Una pregunta: ¿los sofás desenfundables son también enfundables?
Permitidme que lo dude. Hace dos días, mi pequeña terremoto dejó su queridísimo adn impregnado en el sofá mientras dormía la siesta y después de cagarme/mearme en todo lo que se menea, me dije “menos mal que son desenfundables”. Y me puse en faena con resignación.
Desenfundar fue bastante sencillo, tiras de cremalleras, velcro y listo....pero enfundar, lamadrequemeparió!!!
O bien la lavadora se tragó media funda o los sofás, estos días, se han hecho más grandes... Porque me ha costado 2 horitas de reloj dejar el sofá en su estado habitual. He sudado la gota gorda. Una pelea dura, hincando rodillas, dientes y garras... al final me he cargado una uña y dos cremalleras. Y eso que en el manual del dichoso sofá no ponía nada que había que ser contorsionista. Bueno, ¡ni manual traía!
Pero ahí están, limpitos y relucientes, hasta han cambiado de color, ahora tienen un tono más claro... ¿por qué será?
Por favor, recordarme que los próximos sofás que compre sean de skay. Mi salud va en ello.





